Puedo asegurar saber muy pocas cosas, y si me paro a pensar hasta dudo sí sé realmente esas muy pocas cosas con total seguridad. Pero es igual. Me he hartado de esperar el tiempo, que él ponga a cada uno en su lugar o que pase y se lleve todo con él. No sirve de nada huir de los problemas, buscar algún lugar tipo 'refugio' para resguardarse de los problemas o de los daños. Por mucho que me mueva o me mude, ellos no se quedarán atrás, sino que se vienen conmigo. Mientras siga teniendo cosas pendientes seguirán detrás de mí. Frente a esto me quedan dos opciones. Una es seguir en frente sin mirar atrás y llevarlo conmigo hasta que deje de masacrarme. La otra es quedarme y enfrentarlo de frente, venga lo que venga y cómo venga. Independientemente de la solución o de cómo acabe. Lo cierto es que empiezo a entender cuando me dicen eso de que "la respuesta no es la huida". Lo más fácil sería que el año que se queda atrás también se quedara con las cosas malas y feas. Pero no todo es perfecto, supongo que debo tomarme cada cicatriz que este año me dejó como algo positivo, en plan... En vez de pensar en lo jodido que fue y lo mal que lo pasé, tan solo pensar: sobreviví.
La gente no me conoce. Lo sé por todo lo que me callo detrás del 'bien' cuando me preguntan qué tal estoy y me creen. No es que lo haga precisamente por hacerme la dura. Es por el hecho de que las pocas veces que intente no hacerlo lo único que obtuve fue: “no sé qué decirte o piensa que las cosas van a mejorar“...
Yo es que con el tiempo aprendí a autoconsolarme, como sé lo que quiero escuchar a cada momento, una vez que se me pasa lo que sea, pienso en ello y entonces es como si me lo dijeran algo. Con el tiempo me fui especializando y ahora ni me molesto en contarlo. Pero no soporto que alguien me moleste en ese proceso. Es como que me arrebatan la soledad para algo estúpido, y es que si no me va a aportar algo que realmente llene el vacío, prefiero que no haga nada.
Sin embargo cuando veo que alguien necesita mi ayuda, guardo mi dolor en el cajón de la cabecera de mi cama o en bolsillo y voy.
Después, cuando veo que nadie esta ahí para lo que necesito me pregunto por qué yo tengo que hacerlo si luego no lo hacen por mi. No es que lo vea como quid pro quo, es solo que a veces me gustaría que hicieran lo mismo por mi... ¿Y quién no?
El tiempo pasa lento cuando quieres que pase algo y de tanto esperar te acabas desesperando. Pero cuando dejas de esperar realmente, de pronto te das cuenta de que ya pasó y se quedó atrás y que es verdad eso de que el tiempo lo cura todo.
A veces me gustaría ser 'la mala persona' que algunas personas dicen que soy, solo para que nada me importe, que me de igual si fulano me necesita. Simplemente dejar de arreglar los problemas de los demás y ser egoísta. Pero no el egoísta amor propio, sino egoísta a secas. Como lo han sido otras personas conmigo. Sin embargo mírame, aquí frente a una pantalla diciendo todo lo que nadie sabe ni nunca sabrá e incapaz de ser así como dicen.
Me gustaría alguna vez, aunque fuese una sola, no decepcionarme con alguien para saber qué se siente al necesitar a una persona y que no te defraude, que este al 100% y me ofrezca verdadera compañía a cambio de mi silencio.
Bah, qué tonterías dices Natália. Si la vida es así, siempre encontraras a personas que no serán capaces de ayudarte como quieres y cuando quieres que lo hagan. Algunas ni se darán cuenta de que has llorado toda la noche o de lo mucho que te importa ciertas cosas. Otras encima como que adivinaran tu peor momento para hacer algo y joderte aun mas. Por otras tantas darás la cara y harás todo lo que puedas para que estén bien, pero cuando menos te lo esperes te decepcionarán y te echarán la culpa de todo. Pero si por esos acontecimientos te vas a amargar, perder las ganas de sonreír y salir adelante, entonces ¿cuándo piensas vivir? ¿Cuándo piensas ser feliz? El hecho de que tú estés dispuesta a hacerlo todo por alguien o estar siempre para alguien no significa que lo vayan a hacer por ti. Límpiate las lágrimas, levanta de la cama y sigue adelante. Algún día entenderás que todo eso era necesario para que descubrieras lo fuerte que eres y que puedes con todo y más. Deja la melancolía y el drama, eso nunca ayudó a nadie. Avanza, el tiempo es dueño de la verdad, no quieras quitarle su trabajo. Solo vive, porque algún día entenderás que todo eso fue necesario para algo que solo lo verás entonces, y es mejor que hayas aprovechado el tiempo antes que sea demasiado tarde para arrepentirte. Anda, vive. Corre, vive. No te desanimes, es solo una mala racha, un mal momento. Todo en la vida pasa.
¡Qué complicada es la vida! La gente se busca unos líos más raros... ¿dime si no hay mayor complicación que estar enamorado? Siempre está ella que le quiere y él que la quiere pero que ella no quiere solo que la quiera, y él no puede dar más que quererla. Luego esta ella que no quiere querer pero otra cosa no puede hacer. Ella aún no lo sabe pero lo que parecía juego se está convirtiendo en realidad...el problema es que él no quiere jugar a amar, él tan solo quiere jugar. Partiendo al otro lado está ella que no sabe lo qué es ser querida. Intentos fallidos aparte, ella sigue buscando lo que aún no le ha dado nadie. Juega a querer sin saber que no es un juego. Su mayor problema es que cuando lo hace apuesta todo, y el problema de apostar es que una vez la suerte está lanzada y perdida no se puede recuperar. También esta la que por fantasear demasiado las historias acabó por quedarse sola o la que quiere sin medida pero aparentemente no es querida. La que vive una sosegada vida pero dentro de poco extrañará la vida que tenía y aquella que quiere pero no sabe demostrarlo y al ocultar lo que siente acabará por perder lo que durante tanto tiempo había deseado. Y por último la que quiere pero no define su querer. Sabe lo qué es pero nunca ha creído en realidad en los príncipes encantados, tan solo sabe que los cuentos no existen pero cree en los finales felices.
Y ya dejando aparte las historias patéticas, queda la moraleja de que el amor, a nosotras, nos vuelve histéricas.
"La vida es una obra de teatro que no permite ensayos" Es el principio de uno de los tres textos que cambiaron mi vida y me dejaron una lección muy importante. Con ese aprendí una cosa muy sencilla que seguramente todo el mundo también se ha percatado de ella pero a veces incluso teniendo algo tan obvio frente a nosotros lo dejamos pasar y se nos olvida el verdadero valor de las cosas.
En definitiva: aprovecha cada momento ya sea bueno o malo, porque cuando menos te lo esperes podrás estar en la obra más espectacular jamás vista y acabarla sin haberla disfrutado.
¿La obra? Se llama VIDA.
Con ese texto aprendí que todo es muy efímero, las cosas buenas pasan muy rápido y cuando menos esperamos se han convertido en simples recuerdos. Incluso las cosas que no hacemos por miedo o por esperar el momento adecuado sin saber que el momento adecuado no aparece solo, nosotros somos quienes lo hacemos perfecto para hacer las cosas. Son oportunidades que una vez perdidas no la volvemos a recuperarlas y nos sumergimos en las aguas profundas del arrepentimiento. Miente quien dice que nunca se arrepiente de nada porque siempre nos ronda la cabeza la idea de qué pasaría si hubiéramos reaccionado de otra forma frente a aquella situación, aunque sea un solo minuto o segundos. Eso, es arrepentirse. Y todos lo hacemos. Pero no hay nada de malo en eso, somos humanos y si alguna vez lo hacemos o lloramos por ello no hay que sentirse débil o vulnerable porque son parte de nuestra existencia y por eso nos hacemos como somos.
Pero todo eso se puede evitar haciendo todo aquello que queremos en el momento que queremos y como queremos. Si sale bien será un recuerdo maravilloso, pero si por el contrario resulta ser algo nefasto, no pasa nada, lloras todo lo que puedes y más, y cuando ya no hay lágrimas que llorar entonces descubres que es verdad eso de que "lo que no te mata te hace más fuerte", y que eres capaz de salir adelante con tu vida, pero lo más importante, la clave de la lección que nos da los errores es que nunca, repito: nunca, debemos temerlos. Son algo que nos acompañará a lo largo de toda nuestra vida, pero nosotros elegimos si serán experiencias y aprendizaje o si serán nuestra sentencia.
Constantemente los cometemos, unos más graves y otros menos. Unos realmente nos duele y nos arrepentimos, otros, en cambio, nos parece algo tan insignificante que ni nos damos cuenta de haberlos hecho. Y eso es lo bonito de la vida, saber que pase lo que pase debemos seguir con ella, debemos vivirla con todo lo bueno y lo malo que conlleva, y aprovecharla hasta el último suspiro, porque ella pasa rápido y si nos quedamos estancados en un error la vemos pasar y al final resulta que ella nos pasa factura.
No hay nada peor que malgastar la vida. Es algo que no se recupera. Las palabras el viento y el tiempo las llevan, las acciones más temprano o más tarde acabamos aceptando, pero el tiempo, ese no tiene arreglo. No vuelve, no se detiene, no se adelanta. Él sigue su curso, no tiene en cuenta lo que queremos, simplemente cumple su 'función de tiempo' y cuando nos damos cuenta de que ha pasado ya es demasiado tarde para recuperarlo. ¿Recuperarlo? Eso tampoco se puede hacer. Por eso es necesario que libremos nuestros corazones de dolor, resentimiento, rencor o cualquier tipo de cosa negativa que nos estanca en el pasado y nos hace perder el presente. Vivir solo de ilusiones tampoco es bueno. Porque al final resulta que ese futuro nunca llega aunque el tiempo pase. "Todo tiempo pasado fue mejor, o eso dicen"... Es la más pura verdad. Siempre hay un momento en el que fuimos felices pero querer vivir en ellos no es sano, y con el paso del tiempo acabas dejando de vivir para sobrevivir, porque también es cierto que"no solo respirar es vivir".
Y ahora pregunto, ¿a qué esperas para aprovechar tu tiempo en vez de que él se aproveche de ti? La vida es una, las decepciones son miles y las personas van y vienen constantemente en nuestras historias. Cuando cumplen su función, cuando nos enseñan lo que tienen que enseñarnos simplemente se van, y otras vienen para enseñarnos cosas nuevas, y no por eso debemos estar todo el tiempo inmovilizados en los recuerdos o en las frustraciones. Sencillamente debemos aprender que independientemente de lo que pase, bueno o malo, "the show must be go on", o de lo contrario acabaremos en una vida vacía, triste e insignificante. "Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida...antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos."
En definitiva: aprovecha cada momento ya sea bueno o malo, porque cuando menos te lo esperes podrás estar en la obra más espectacular jamás vista y acabarla sin haberla disfrutado.
¿La obra? Se llama VIDA.
Teníamos todo a nuestro favor, el tiempo, la luna, las estrellas que brillaban especialmente para nosotros... Todo se encajaba a la perfección. No te pedí mucho, de hecho no te pedí nada, tan solo que si te quedaras, que fuese para siempre, incluso si eso significara una noche. Y ahora me paso los días preguntándome qué demonios hice mal para que todo acabara de esa forma. Quizás el hecho de no haber luchado más... Puede que él esperara a que lo intentara una vez más, que insistiera, o puede que sencillamente esperase una señal... ¿pero yo en eso qué culpa tengo? ¿Es que no demostré suficiente con tantas noches en vela maquinando un futuro perfecto en el que la definición de perfección éramos tú y yo lejos de todo lo que pudiera hacernos mal? Intenté todo lo que pude y más, lo sé, lo sabes tú y todo el mundo. Me la jugué, fui hasta el final, te metí en la ecuación, me metí yo contigo y busqué soluciones posibles, pero no, ninguna fue suficiente y acabé sin encontrar el resultado final. Porque aunque no te lo creas, esto que hay ahora mismo no es la solución. Porque a ninguno nos hace feliz. ¿O me vas a decir que así es como te imaginabas el futuro? Tal vez puedes pensar que es una locura y es verdad que en el fondo sí lo es creer que pese a todo aun pueda creer en un final feliz, en una solución positiva, en un tú y yo. Pese a que la vida a cada día que pasa me demuestre a gritos que nunca te tuve y que por eso nunca te perdí y que el amor es una cosa que se da de pronto y en forma natural, que si lo intento forzar, si intento rescatar nuestra felicidad puede que arruine todo lo que tuvimos, eso que aun nos une, nuetro recuerdo.
Pero te juro que recuerdo cada roce de tu piel junto a la mía. Recuerdo como se me ponían los pelos de punta con tus caricias, como tenerte cerca me traía paz, seguridad, tranquilidad, felicidad... Como si se quemara mi piel, como si fuese necesario sentir todo eso todos los días para poder dormir segura de que independientemente de lo puta que fuese la vida, contigo tenía esperanza. Esa esperanza bonita de que naciera una flor en medio de un vertedero, esa esperanza que de alguna forma sigue aquí, que no te deja ir, que me recuerda tu nombre, tu olor, tus manías, tu forma de hablar y de actuar, esa esperanza de que si no se fue del todo aun, es porque no se tiene que ir, no así....no ahora. La esperanza de que tú y yo aun seremos tú y yo.
Es muy complicado describir esas 'cositas' que son tan pequeñas pero que te van haciendo grande poco a poco... es casi imposible. Imposible como querer olvidar un recuerdo, un nombre, un hecho, una persona, un día, un acto, como querer simplemente despertarte de todo y decir: basta.
Tantas cosas que queremos cambiar, ¿verdad? Seguro que si nos diesen una goma especial para volver a escribir los hechos como queremos no sabríamos por dónde empezar a cambiar. ¿Pero quieres saber cuál sería el problema y el por qué de que no podemos hacerlo? Simplemente porque no importa el tamaño que tenga la goma o la calidad si lo que has escrito ha sido con tanta fuerza que por mucho que la pases una y otra vez lo único que conseguirás será dañar el papel. Tal cual nuestra vida, el papel. ¡Metafóricamente suena patético, lo sé! Pero piensa bien, todo ocurre por algo, todo está pensado y al final cobra sentido. Jugamos a vivir experiencias a cada día, a pasar por muchos problemas que a veces nos superan por completo y dices: ¿Por qué a mí? ¿Por qué así y no de aquella forma? ... Y es que todo encuentra su sentido por sí mismo. ¿Si no hubiera desamor en nuestras vidas, para qué servirían los amigos? Sí claro, para pasarlo bien, pero para pasarlo bien no necesitas amigos, a ellos les necesitas cuando lo pasas mal, cuando hace falta un consuelo de esos que nadie más te puede dar, tan solo ese amigo. O cuando es un día especial para ti y te deprimes y echas de menos algo ajeno, te centras tan solo en eso y de repente te sorprendes con una acción o varias, pero de esas que durante un largo período de tiempo consigue compensar todo el dolor. Esa acción que marca la diferencia, que te hace suspirar y sonreír y decir: Joder, al fin y al cabo soy feliz.
El hecho de que no tengamos todo aquello que deseamos no significa que debamos malgastar nuestra capacidad de soñar e ilusionarnos, tan solo significa que hay que seguir un poquitín más, que por esas personas que son capaces de cambiar tu día, tan solo por ellas debes aguantar un poco más, debes seguir y no pensar. Y sobre todo seguir soñando con cosas nuevas, pero nunca olvidarse de las viejas, ni intentarlas borrar porque de ser así perderíamos totalmente la noción del tiempo, no podríamos vivir momentos tan insignificantes para el ojo ajeno pero que dentro nos hace vivos. Consigue que nos acostemos con una sonrisa o con una reflexión, pero que no nos deja indiferentes para nada. Que hace que ganes el día.
Hay que perseguir los sueños, porque un sueño solo se pierde cuando se deja de luchar por él. Y sí, puede que ya no haya fuerzas, que creas que has llegado a tu tope y todo lo que quieras, pero si aflojas, si miras a tu alrededor verás que aunque haya 25 problemas existen 40 circunstancias que te hace seguir un camino u otro, la clave está en no querer cambiar los hechos, porque para bien o para mal, eres lo que eres y cómo eres tan solo y únicamente gracias a lo que has vivido, y si no te gusta lo que has tenido hasta ahora no debes querer borrarlo, sino pensar que a lo mejor ya va siendo hora de empezar a escribir en una hoja nueva, solo que esta vez, con un bolígrafo.
La vida es un regalo, y ya sea larga o corta lo que contará al final de todo es como decidiste vivirla y si los recuerdos te persiguen, sustitúyelos. No se puede vivir de recuerdos, no te llenan, solo te recuerdan lo que no tienes, es necesario vivir la realidad, y sobre todo, dejar paso a las sorpresas, porque cuando menos esperas un día acabarás descubriendo quien en realidad eres.
Y ahora dime si no merecemos tirar la vida en intentar ser quien en realidad queremos ser sin tabúes. Siendo quienes somos. Esa es la única forma de estar completo y de que las personas te quieran.
Luchemos un poco más aunque no haya fuerza, hagámoslo por esas personas que día a día, sin quererlo (que es lo mejor de todo) nos quieren por como realmente somos.
Princesa cansada de besar ranas y que ninguna venga con sorpresa solicita príncipe azul que sea valiente y decidido, dispuesto a enfrentarse con la bestia más feroz que jamás se ha visto: su corazón. No tiene por qué llevar corona, tan solo por encima de su cabeza debe de estar las estrellas. No tiene por qué gobernar un reino, con que sepa gobernarse a sí mismo es suficiente. No tendrá que luchar contra bestias despiadadas ni ejércitos para impresionarla, con que la mire a los ojos y consiga una sonrisa suya, ya habrá ganado la mayor de las batallas: enamorarla. No necesita una entrada triunfal en un caballo blanco ni llevarla en un carruaje por las calles, tan solo tiene que llevarla de la mano. Que tenga sonrisa sincera porque ya bastante cuento tiene las historias como para que la suya sea de mentira. Que no tema a ningún ejército enemigo puesto que contará con un corazón decidido, que mejor y más fuerte aliado que este aún no se ha visto. Que nunca diga que es para siempre, porque él para siempre, siempre se acaba, que tan solo confíe en la veracidad del sentimiento que día a día surge, y que todo será eterno mientras dure. Que no se preocupe por si en la habitación principal del palacio no haya suficientes almohadas, con que tenga el lado izquierdo del pecho siempre disponible tendrá asegurada largas horas soñadas. Que no haga planes para el mañana y tampoco se atasque en el pasado, que por soñar y esperar ella ya lo ha hecho demasiado. No hace falta ser modelo de revista y tampoco de televisión, como si sale en la tele tienda o en María Visión, lo importante es que sea real y no de esos que por querer ser demasiado acabaron atontados. Que tenga opinión propia, pero que sepa tolerar su idea aunque sea un poco errónea. Que no vacile ante una discusión, que sepa ponerse firme pero que nunca tema el pedir perdón. Y un último detalle que no puede olvidar: que no le salga agujetas por sonreír, que su único objetivo en la vida no pueda ser otro más que verla y hacerla feliz.





