Diles que no me mereces, que sabes que no y yo también lo sé pero ya ves, aquí estoy pasando los días viendo como juegas conmigo con el 'quizá' mientras a los demás dices que 'ojalá'. Entonces diles la verdad de una vez, que yo te hago tanta falta como tú a mí de madrugada. Que ya no sabes lo que es dormir tranquilo desde que no ocupo el otro lado de la almohada. Que las estrellas se han escondido y que ahora desde tu ventana ves la calle en vez de a mí soplándote un beso tímido.
Diles la verdad de una vez, que desde que me dejaste hasta respirar te recuerda que me amas y que por no saber no sabes ni cómo te llamas, porque sin mí no eres nadie y yo sin ti no llego ni a 'nadie'. Que el amor fue corto y cuán largo esta siendo el olvido, que el tiempo ha pasado para ti y para mí pero seguimos estancados en el recuerdo.
Diles la verdad de una vez, que tu corazón se ha podrido y mientras todos se visten de rojo se ha declarado de luto y lo has sustituido por uno de los tantos que te dibujé y que la única primavera que conoces es la del jardín de flores que te regalé. Que ese muro en el que te has escondido ocultándote siempre detrás solo lo he derribado yo y nadie más.
Diles la verdad de una vez, que se te ha olvidado suspirar desde que no estoy dentro de ti. Que da igual lo positivo que te despiertes, ahora siempre lo haces sin mi. Que ya se ha convertido en arte recordar como olvidarme, que quieres volver y que sabes que yo, siempre, te esperaré.
Diles la verdad de una vez.