El factor humano
19:18
Me estoy acojonando mucho. Pero mucho de eso que empieza a
asustarme. Me estoy acojonando y no es broma. Si tuviese que poner un titular
para esta noticia sería: ÚLTIMA HORA: EL
AMOR ESTÁ EN DECADENCIA. Y por eso me estoy acojonando. Porque me estoy
dando cuenta de que a los habitantes de este mundo se nos está yendo todo de
las manos. A cualquier momento, boom, y todo ha acabado. A cualquier momento, ¡pow!,
y todo ha acabado.
Está pasando que la educación ya no es algo fundamental para
levantar un país, sino mantener acuerdos con la banca. Que la prensa en un
Estado de democracia está siendo silenciada. Que la sanidad está siendo una
moneda de cambio y que empiezo a creer que es verdad eso de que nacemos
llorando porque sabemos, de alguna forma, lo que nos espera al llegar a este
mundo de locos. Está pasando que ya no hay amor en los corazones de las
personas. Pero no estoy aquí para reivindicar nada, estoy aquí para avisarte
que debes tener cuidado. El ser humano está consiguiendo acabar con el amor.
Está sembrando el odio, la venganza, el egoísmo y está poniendo en peligro de
extinción el amor, la solidaridad, la compasión, el respeto y lo que más me
revienta de todo, el factor humano.
El factor humano es eso que nos diferencia del resto de
animales. Es eso que se supone que nos hace mejores, pero últimamente empiezo a
creer que algunos animales entienden más de lealtad y solidaridad que nosotros
y eso me avergüenza. En pleno siglo XXI aun hay gente que cree que puede privar
el otro de su libertad, hay quien cree que los derechos pertenecen a unos
pocos, hay quien cree también que lo que mueve el mundo es el dinero y la
violencia. Curioso porque constantemente celebramos cumbres por la paz. ¿Paz?
¿En qué momento se ha demostrado que la oscuridad desaparezca con más
oscuridad? Hasta donde yo sé, la oscuridad desaparece con la luz. Entonces la
violencia desaparecerá cuando matemos a todos, ¿no es así? No. El odio, por lo
tanto no desaparecerá cuando entre más odio, sino amor. Amor es lo que falta.
Amor propio, amor al prójimo. Amor, a secas. Amor desinteresado, de ese que no
pide nada a cambio, ni siquiera el mismo amor. Si te detienes un momento e
intentas como salir de tu cuerpo y mirar todo a tu alrededor descubrirás muchas
cosas. Por ejemplo esa gente que se dedica a meterse en la vida de los demás o
meterse directamente con los demás. En un principio puedes decir que los odias,
luego ese odio pasa a una especie de pena, porque alguien te dice, ¿pero no ves
lo triste que es ocuparse con eso? Y piensas: ¡Cierto! Pero si piensas más un
poco y buscas entender el por qué descubres que la única razón es que son
personas mal amadas. Personas que
viven en una constante situación de amargura, aparte de la pequeñísima mente. Y
cuando hablo de mente no hablo de inteligencia, hablo de capacidad. Si te das
cuenta una persona rica jamás se junta con los mendigos que buscan resto de
comida en la basura. ¿Por qué? Porque se junta con gente que su misma ‘capacidad’.
Los mendigos siempre están rodeados de mendigos, los ricos, de ricos y las
personas felices son iguales. Se rodean de personas felices o por lo menos que
son capaces de transmitir esa sensación de felicidad pese a todos los
problemas. Mientras que las personas infelices, insatisfechas con sus vidas y
con el corazón vacío se juntan con personas de la misma calaña. Y para mí, por
mucho dinero o poder que tengan, las personas que carecen del ‘factor humano’
también son mendigos. Porque mendigan amor, atención de los demás, que les
vean, que se note que están ahí. Y apestan igual que un vagabundo que no se
ducha, y ahora pido perdón a los vagabundos y los mendigos por insultarles de
esta forma de ante mano, pero es así. Y es eso lo que son y eso es lo que
pienso cada vez que veo actitudes así. Más que desprecio, algunos me dan mucha
pena porque entiendo que carezcan de amor, de atención. A mí también me afectaría.
Y por eso entiendo que siempre estén rodeados de otra escoria, porque hombre,
ya lo he dicho, cada uno atrae lo que transmite, y obviamente la basura no se
mezclará con las flores. Basura, ja. Nunca mejor dicho. Y cuidadito con
compararse con la mierda, porque no se merece semejante insulto. Apestáis,
algunos más, como con un plus añadido a la falta de amor. Ya me entiendes, y si
no, enhorabuena, significa que aun te queda algo que valga la pena.
Queda dicho, ¡cuidado! El amor se está extinguiendo y se
está cargando el factor humano, si no buscas un poco amor, amar será amargo.
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