Era un 05 de junio de 1981 cuando el CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) de Estados Unidos convocó una conferencia de prensa para describir los cinco casos de neumonía por Pneumocystis carinii en Los Ángeles. Al mes siguiente constataron que había otros casos de sarcoma de Kaposi (un tipo de cáncer de piel). Pese al conocimiento de ambas enfermedades, la aparición conjunta de ambos en varios pacientes les llamó la atención. Las pruebas sanguíneas que se les hicieron a estos pacientes mostraron que carecían del número adecuado de un tipo de células sanguíneas llamadas T CD4+. La mayoría de estos pacientes murieron en pocos meses.
Levo em mim vestígios de uma guerra,
e de mil batalhas,
apenas uma vencida.
Com o coração refugiado
atrás das muralhas do orgulho,
em meio a um campo minado,
sofro de longe
a perda dos meus mais fiéis soldados.
E atrás do cordão de defesa,
esperava,
enquanto a razão,
sem glória nem pena,
junto ao frente lutava.
Fazendo maior a muralha
que não deixava ver o coração
e sua bandeira branca.
A guerra havia começado
ao descobrir as negociações
do coração com o futuro,
tendo como intermediaria a esperança,
que antes de assinar,
pediu uma cláusula.
Dizia que em caso de guerra,
a razão e o orgulho
protegeriam o coração,
e ela,
por ser a última que morre,
fugiria procurando outro aliado:
a sorte.
Como um tesouro protegido
baixo sete chaves,
passaram oito estações.
E o pobre coração
continuava refugiado,
esperando ordens do capitão tempo,
para livrar sua luta
e sair bem amparado.
Mas continuaram esperando
que desse o caso
de que chegasse o exército aliado,
para ajudar na luta
contra os erros do passado,
que com o medo,
formava o exército contrário.
E sem compaixão nem piedade,
a guerra seguiu.
E o coração,
de gritar liberdade,
desistiu.
Mas,
quando já não escutavam seus batimentos,
chegou a esperança com a sorte,
suplicando o fim da revolução,
e proclamando do coração,
independência
ou morte.
Y si te dijera que camino queriendo encontrarte, buscándote en cada esquina, aun sin conocerte. Que cada suspiro pronuncia tu nombre escondiendo mis ganas en el cierre de mis pantalones.
Si te dijera que odio cada centímetro de la kilométrica distancia que ahora separa tu boca de la mía. Que me moriré cada vez que un avión alce el vuelo y resucitaré cuando aterrice solo para no tener que vivir con la espera de tu llegada.
Si te dijera que vivo en guerra con mi consciencia mientras suplico la paz que quiero encontrar en tu sonrisa. Que tu abrazo será, de todos, el que nunca olvidaré.
Si te dijera que odio cada centímetro de la kilométrica distancia que ahora separa tu boca de la mía. Que me moriré cada vez que un avión alce el vuelo y resucitaré cuando aterrice solo para no tener que vivir con la espera de tu llegada.
Si te dijera que vivo en guerra con mi consciencia mientras suplico la paz que quiero encontrar en tu sonrisa. Que tu abrazo será, de todos, el que nunca olvidaré.
"Hay amores como el tuyo que duelen cuando están o si se van. Hay amores sin orgullo que viven de perder la dignidad"
Y si te digo que busco inspiración en cualquier canción vieja para dar sentido a ese lío de palabras que no dejan de juntarse en mi cabeza. Te echo de menos y la culpa es tuya. Porque la verdad es que desde que te fuiste no hay nadie que me soporte y entienda mi mal humor. Que después de ti, los otros son solo los otros. Solo quería que supieras que estaría dispuesta a cambiar la eternidad por aquella noche, aunque ya te lo haya dicho otras veces. El problema, corazón, es que todos los días juras que es el último adiós, por eso me cuesta escribir el final, porque en el fondo tú y yo sabemos que el adiós, después de tantos, se suma a los otros y ya no significa nada. Y yo prefiero creer que ahí está la magia.
Y si te digo que busco inspiración en cualquier canción vieja para dar sentido a ese lío de palabras que no dejan de juntarse en mi cabeza. Te echo de menos y la culpa es tuya. Porque la verdad es que desde que te fuiste no hay nadie que me soporte y entienda mi mal humor. Que después de ti, los otros son solo los otros. Solo quería que supieras que estaría dispuesta a cambiar la eternidad por aquella noche, aunque ya te lo haya dicho otras veces. El problema, corazón, es que todos los días juras que es el último adiós, por eso me cuesta escribir el final, porque en el fondo tú y yo sabemos que el adiós, después de tantos, se suma a los otros y ya no significa nada. Y yo prefiero creer que ahí está la magia.
"Y he esperado tanto tiempo de tus labios un te quiero que podría escribir los versos más tristes esta noche con mi letra, como dijo aquel gran poeta: la invito a bailar señora soledad sobre el planeta y perdón si la piso pero es que este corazón me aprieta."
Qué tal si tú... y yo...
Acércate.
Perdóname.
Desahógate.
Acéptame.
Déjate.
Quiéreme.
Olvídate.
Desvélame.
Ríete.
Qué tal si tú... y yo...
Acércate.
Perdóname.
Desahógate.
Acéptame.
Déjate.
Quiéreme.
Olvídate.
Desvélame.
Ríete.
"Solo me calma vivir entre papeles cuando apenas tengo sitio en el reino de los infieles"
Que el insomnio tenía tu nombre no era ninguna novedad. Ya me había acostumbrado tanto a los recuerdos y a los "ojalás" que no distinguía realidad de fantasía. Las calles vacías de vida y las vidas vacías de sentido; farolas adornando la oscuridad de las esquinas ofuscando el brillo de las estrellas y al final ni una cosa ni la otra. Allí parada se encontraba la soledad, como cualquier puta a la espera de un cliente.
Que el insomnio tenía tu nombre no era ninguna novedad. Ya me había acostumbrado tanto a los recuerdos y a los "ojalás" que no distinguía realidad de fantasía. Las calles vacías de vida y las vidas vacías de sentido; farolas adornando la oscuridad de las esquinas ofuscando el brillo de las estrellas y al final ni una cosa ni la otra. Allí parada se encontraba la soledad, como cualquier puta a la espera de un cliente.
"Comenzaría una nueva era... pero las nuevas siempre son el renacimiento de las ruinas anteriores"
Cualquiera diría que somos adictos al sufrimiento. Que si aun nos echamos de menos es por puro masoquismo o porque es mejor el vacío que el olvido. Y al final es lo único que nos queda, aquí, rompiendo los huesos como invierno fuera de estación, como si nuestras miradas no estuviesen perdidas - y de eso hace ya...- en la lejanía.
Cualquiera diría que somos proyecto de nuestros sueños pero en realidad somos lo que somos por nuestros fracasos. Y quién sabe, a lo mejor algo tendrá que ver los momentos felices, pero al fin y al cabo solo somos ruinas andantes. Y confundimos ser fuertes con haber sobrevivido en el tiempo. Somos los vestigios de las decepciones pasadas que hoy nos hacen autoboicotearnos cada vez que algo bueno se acerca. Y un poco kamikazes por vivir anhelando el pasado esperando que de alguna forma vuelva y cambie esa realidad donde el único lugar que te tengo es en las fotos de la cartera, recordando la diferencia entre lo que somos hoy y cómo quisiéramos ser. Al final ni contigo, sin ti, y "yo, mi, me...contuputamadre". Porque así se disfraza el amor, de conveniencia. Vistiendo a tiburones de delfines, haciéndonos creer que lo natural es querer querernos. Y qué fácil es tocar el cielo cuando tenemos quien nos haga de trampolín, y qué dura es la caída cuando ya no tenemos un abrazo que haga de cojín. Y en el momento de la caída libre cerramos los ojos a espera de un milagro, nos quedamos sin motor de arranque teniendo únicamente la almohada y las estrellas como confidentes del cansancio de la espera.
Cualquiera diría que son los daños lo que nos hace insensibles y no la costumbre a la falta de remordimientos. Que de todo lo que hemos llegado a conocer hasta hoy, conocernos es lo más difícil. Cualquiera lo diría.
"Para cuando la razón es capaz de entender lo sucedido, las heridas en el corazón ya son demasiado profundas."
Cualquiera diría que somos adictos al sufrimiento. Que si aun nos echamos de menos es por puro masoquismo o porque es mejor el vacío que el olvido. Y al final es lo único que nos queda, aquí, rompiendo los huesos como invierno fuera de estación, como si nuestras miradas no estuviesen perdidas - y de eso hace ya...- en la lejanía.
Cualquiera diría que somos proyecto de nuestros sueños pero en realidad somos lo que somos por nuestros fracasos. Y quién sabe, a lo mejor algo tendrá que ver los momentos felices, pero al fin y al cabo solo somos ruinas andantes. Y confundimos ser fuertes con haber sobrevivido en el tiempo. Somos los vestigios de las decepciones pasadas que hoy nos hacen autoboicotearnos cada vez que algo bueno se acerca. Y un poco kamikazes por vivir anhelando el pasado esperando que de alguna forma vuelva y cambie esa realidad donde el único lugar que te tengo es en las fotos de la cartera, recordando la diferencia entre lo que somos hoy y cómo quisiéramos ser. Al final ni contigo, sin ti, y "yo, mi, me...contuputamadre". Porque así se disfraza el amor, de conveniencia. Vistiendo a tiburones de delfines, haciéndonos creer que lo natural es querer querernos. Y qué fácil es tocar el cielo cuando tenemos quien nos haga de trampolín, y qué dura es la caída cuando ya no tenemos un abrazo que haga de cojín. Y en el momento de la caída libre cerramos los ojos a espera de un milagro, nos quedamos sin motor de arranque teniendo únicamente la almohada y las estrellas como confidentes del cansancio de la espera.
Cualquiera diría que son los daños lo que nos hace insensibles y no la costumbre a la falta de remordimientos. Que de todo lo que hemos llegado a conocer hasta hoy, conocernos es lo más difícil. Cualquiera lo diría.
"Para cuando la razón es capaz de entender lo sucedido, las heridas en el corazón ya son demasiado profundas."
Si yo hablara,
si tú escucharas,
si nosotros hiciéramos,
entonces, ¿seríamos?
Si yo pidiera,
si tú aceptaras,
si nosotros intentáramos
entonces, ¿seríamos?
Si yo pudiera y
si tú quisieras
entonces, seríamos.
"Suplico calma a mi corazón para que no ordene una huida"
Ya se hizo tarde, lo sé. Lo sabes. Fue bonito, fue verdadero y sincero. Fuimos capaces, a nuestro modo, pero lo fuimos... Aun hay días que me despierto pensando un poco en todo, ya sabes, recordando con aquel mal sabor de boca, y en algunos segundos siento que el mundo se descoloca cuando me doy cuenta de que no nos volveremos a ver. ¿Será que este vacío algún día se irá? ¿Y si cambio mi destino por otro? El problema es que no creo en el destino. ¿Y quien de dos soportará por los tres? Tú, el orgullo y yo. A lo mejor el mundo, ¿será? Con el orgullo en medio como siempre, no sé. Es cierto que en estas frases hay un poco de "ojalá y"... Pero creo que ya pasó. Digo, creo. Escuché que solo se quedaba triste quien quería, que en corazón cerrado no entra nadie sin ser invitado, y por eso lo cerré. En el fondo nunca he sido buena anfitriona. Ahora creo que lo que quedó atrás, quedó y ya no importa. Hasta fue mejor así porque tuve que buscar un nuevo sentido. Pero no te asustes, aun veo el mundo con ojos de crianza que solo quiere jugar sin pensar. Igual si tengo fe hasta vuelvo a soñar, ¿te imaginas? Sería genial... Aunque también me acuerdo de cuando dijiste que lo que es realmente importante nunca se va del todo, nunca acaba, y puede que tengas razón, quizá no se acabó. O quizá... tan solo es que no era de verdad. ¿Tú qué piensas? Yo creo más bien que todo es un poco como Las cosas que no nos dijimos, lo que más daño hace es la cobardía. A lo mejor tan solo es el temor al reproche aunque parezca ser la dichosa cobardía. Pero he de reconocer que el error fue mío por apostar de más en personas de menos. Y el problema es que, desgraciadamente, el tiempo no vuelve. Lo único que vuelve es el deseo de volver en el tiempo. Llevo buscando toda mi vida sin saber muy bien el qué, pero en esa búsqueda aprendí que los marcos buenos no salvan cuadros malos y que al final, después de tanto morir acabas cogiendo gusto y aprendiendo a nacer de nuevo. Y así es como hay que seguir: viviendo y aprendiendo. Pero mira qué tontería la mía, escucho el móvil y, no sé... creo que puedes ser tú llamando. Otra vez. Solo creo que hay sentimientos demasiado nobles para mendigarlos. ¿Tú qué piensas?
"Las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias."
Ya se hizo tarde, lo sé. Lo sabes. Fue bonito, fue verdadero y sincero. Fuimos capaces, a nuestro modo, pero lo fuimos... Aun hay días que me despierto pensando un poco en todo, ya sabes, recordando con aquel mal sabor de boca, y en algunos segundos siento que el mundo se descoloca cuando me doy cuenta de que no nos volveremos a ver. ¿Será que este vacío algún día se irá? ¿Y si cambio mi destino por otro? El problema es que no creo en el destino. ¿Y quien de dos soportará por los tres? Tú, el orgullo y yo. A lo mejor el mundo, ¿será? Con el orgullo en medio como siempre, no sé. Es cierto que en estas frases hay un poco de "ojalá y"... Pero creo que ya pasó. Digo, creo. Escuché que solo se quedaba triste quien quería, que en corazón cerrado no entra nadie sin ser invitado, y por eso lo cerré. En el fondo nunca he sido buena anfitriona. Ahora creo que lo que quedó atrás, quedó y ya no importa. Hasta fue mejor así porque tuve que buscar un nuevo sentido. Pero no te asustes, aun veo el mundo con ojos de crianza que solo quiere jugar sin pensar. Igual si tengo fe hasta vuelvo a soñar, ¿te imaginas? Sería genial... Aunque también me acuerdo de cuando dijiste que lo que es realmente importante nunca se va del todo, nunca acaba, y puede que tengas razón, quizá no se acabó. O quizá... tan solo es que no era de verdad. ¿Tú qué piensas? Yo creo más bien que todo es un poco como Las cosas que no nos dijimos, lo que más daño hace es la cobardía. A lo mejor tan solo es el temor al reproche aunque parezca ser la dichosa cobardía. Pero he de reconocer que el error fue mío por apostar de más en personas de menos. Y el problema es que, desgraciadamente, el tiempo no vuelve. Lo único que vuelve es el deseo de volver en el tiempo. Llevo buscando toda mi vida sin saber muy bien el qué, pero en esa búsqueda aprendí que los marcos buenos no salvan cuadros malos y que al final, después de tanto morir acabas cogiendo gusto y aprendiendo a nacer de nuevo. Y así es como hay que seguir: viviendo y aprendiendo. Pero mira qué tontería la mía, escucho el móvil y, no sé... creo que puedes ser tú llamando. Otra vez. Solo creo que hay sentimientos demasiado nobles para mendigarlos. ¿Tú qué piensas?
"Las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias."
Acho que no final das contas somos aquilo que somos, né?
Algumas cicatrizes, uma que outra alegria, uma pitada de saudade e um punhado
de sonhos por cumprir. E somando tudo acabamos construindo o que a gente chama
de vida, sabendo que o que aconteceu no passado, independentemente da lembrança
que tenha deixado, tem muito a ver com o que somos hoje. Que podem existir mil histórias detrás do silencio, por isso não devemos medir o
caráter das pessoas pelos erros que cometeram ou por opiniões alheias nem felicidade por sorrisos, pelo menos não até descifrar a ausência das palavras. E seguir em frente,
sempre. Tudo passa, tudo volta. Seguir caminhos diferentes é o de menos nesse
mundo tão redondo e pequeno. No final tudo acaba se encontrando. A gente acaba se encontrando. Por isso é importante sonhar, fugir do tempo, se perder...
Viver para crer, mas principalmente crer para viver. Quando tudo estiver no
momento de acontecer, vai vim, não é mesmo? Sem pressa, um pé de cada vez
porque bonito mesmo é o caminho, chegar no final e olhar pra trás e dizer:
valeu a pena. E como valeu! Então bora? Bora viver, bora lutar, bora sonhar! Depois
de tudo, se vemos a mesma lua, não estamos muito longe.