Recuerdame

12:58


«Aquí estoy una vez más dándole vuelta a todo lo ocurrido. Sabes... A veces me pregunto qué pasara por tu cabeza a lo largo del día, si te acuerdas de mí en algún momento o cuando ves y escuchas algo que tenga que ver conmigo o con lo nuestro...si tienes ganas de volver a algún día, a alguna conversación o sencillamente si echas de menos tenerme cerca, aunque sea a través de una pantalla. También me pregunto si alguna vez volveremos a encontrarnos aunque sea para tomar algo y hablar de cualquier cosa, porque a mí si me gustaría que pasara. De hecho, si te soy sincera, me codeo con la paranoia diaria de que a lo mejor al cruzar alguna esquina aparecerás, que estarás esperándome en el portal algún día de esos que vuelvo caminando y pensando en lo mucho que me haces falta... Incluso he llegado a pensar que me he vuelto loca por buscarte en todos los rincones de la ciudad, algunas veces hasta creo verte en los rostros de otras personas que se cruzan en mi camino y durante esa fracción de segundo mi corazón acelera, el mundo se para y se me hace imposible moverme. Pero luego pasa el segundo y me doy cuenta de que no eres tú.
La verdad es que no existe momento del día en el que no estés paseando por mis pensamientos. Hasta durmiendo encuentras la forma de colarte en mis sueños y yo así no puedo. Vivo de recuerdos y del pasado. Desayuno nuestras sonrisas, almuerzo nuestros sueños y ceno tu presencia. Es como si fueses un fantasma, alguna especie de maldición que me persigue y no me deja pasar página o cambiar de libro y por más que lo leo, sigue sin gustarme el final. Y por eso sigo escribiéndote. Porque fíjate lo idiota que puedo llegar a ser que interpreto lo mucho que te echo de menos diariamente como una señal de que no tenía que acabar así y que es solo un mal karma o una mala racha, que algún día se irá y tú volverás a mi lado y la historia tendrá el final bueno que nos imaginamos siempre. El final feliz...
En ocasiones he llegado a jurarme dejarte atrás pero acabé perdiendo la cuenta de las veces que prometí que sería la última lágrima. Al final resultaron ser solo 'una más de tantas'. Y es que no puedo evitar no recordarte. Dime cómo lo hago si cuando me despierto me hace falta saber que te alegras de que lo haga; si cuando me miro al espejo solo veo las ojeras que tengo de las noches en vela que paso deseando el roce de tu piel junto a la mía, tu boca deslizándose por mi cuerpo hasta llegar a mi cuello y tu voz en mi oído susurrándome que me quieres mientras me haces decir tu nombre en un suspiro; si cada rincón de mi casa tiene un pedazo tuyo, todas las canciones me hablan de ti y ningún olor se compara al de tu perfume en mi almohada cuando te vas; si ninguna ropa me queda mejor que tus brazos; si nada me produce alegría, ganas de vivir o de luchar día a día que no sea tu sonrisa... ¿Cómo demonios lo hago? Pero la peor tortura de todas, la más dolorosa, es la incertidumbre de no saber en qué piensas tú. ¿Si yo me aferro a eso, tú a qué te sujetas? ¿Y por qué no puedes quererme y ya? ¿Por qué te cuesta tanto ponerme las cosas fáciles de vez en cuando y dejarme saber qué viene después? No puedo vivir intentando adivinar lo que quieres, haces o piensas, ni intentando decirte que eso lo tenemos que superar juntos. Ya es masoquismo y cada día pierdo algo de mí intentando mantener tu recuerdo vivo. Porque lo necesito, ¿sabes? Es como una droga. Y no me da miedo decirlo. Y ahora tengo mono de ti. Vivo en una constante abstinencia de tus besos y tus caricias. Y es todo por tu puta culpa. ¡Quién me habrá mandado enamorarme de ti! Me enredaste y me hiciste creer que todo estaría bien siempre y cuando me devolvieses la sonrisa. Me hiciste creer en un mundo mejor y en una vida de mil posibilidades. Hasta me hiciste recuperar la capacidad de querer ser mejor. Y de hecho hoy lo soy gracias a ti. ¿Pero todo para qué?... ¿No lo sabes? Pues eso yo si conseguí averiguar: para que cuando ya no existiese la forma de ser feliz o de conseguir hacer mis sueños realidad pensara en ti, y entonces entendería por qué me elegiste, y solo por eso, yo soy mejor. Y aunque ahora mismo, si lo lees, creas que ya no hay otra forma de hacerlo yo... Yo te suplico que lo intentes, porque desde que te vi el mundo, mi mundo, se convirtió en un lugar mejor... contigo.

Aquí y dondequiera que estés,
Victoria.»

[EANVH]

You Might Also Like

0 comentarios

Popular Posts

Like us on Facebook

Flickr Images