El mercado laboral: la pesadilla moderna.
9:04Se denomina mercado de trabajo o mercado laboral al conjunto de relaciones entre empleadores (oferentes de empleo o demandantes de trabajo) y personas que buscan trabajo remunerado por cuenta ajena. El mercado de trabajo tiene particularidades que lo diferencian de otros tipos de mercados (financiero, inmobiliario, de materias primas, etc.); principalmente en la cobertura de los derechos laborales y la necesidad de garantizarlos sistemáticamente.
A lo largo de los años, las cifras que marcaban la evolución de dicho mercado en España han revelado lo que los políticos insisten en negar. A día de hoy, en el contexto de un pacto de investidura para elegir el gobierno del país, los números no engañan.
Desde 2007 hasta 2014, periodo en el que el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha analizado la evolución del mercado laboral, el número de activos y ocupados ha experimentado una subida pequeña, pero relativa, en función del desarrollo de la economía y política española. Sin embargo, en el último año hasta los días actuales, la caída ha sido más que drástica.
No creo que los españoles necesiten consultar el INE para asegurarse de que el mercado laboral está en crisis. Los estudiantes que acaban sus carreras son un ejemplo vivo y muy práctico de esta realidad. Trabas, condiciones precarias y sobre todo, la necesidad de experiencia prolongada, son algunos de los factores que nos impide despertar de la pesadilla moderna. Nos preparamos durante cuatro años – y alguna que otra especialización más – para afrontar un ambiente competitivo y dinámico, tal cual un sueño, en el que todo parece muy estimulante y novedoso. Pero el tiempo pasa y aquello que parecía funcionar muy bien de cara al futuro, a medida que nos acercamos a la recta final se convierte en un camino oscuro e incierto. Nos vemos obligados a reaccionar, despertar asustados y sin entender cómo algo que parecía ir bien llega a convertirse en un problema. ¿El resultado? Empleos que no tienen ninguna relación con la formación elegida. Entrevistas surreales donde te piden ser joven y dinámico, pero al no tener experiencia (siendo joven), te llaman si eso…
Pero huelen nuestro miedo, perciben el pánico y desespero, y como suele ocurrir en estas ocasiones, acabamos cediendo. La tentación de las prácticas no remuneradas a cambio de experiencia, o en los pocos casos que sí, de un sueldo tan bajo que sale más rentable trabajar en un fastfood antes de ejercer lo aprendido en una carrera universitaria.
Y mientras los activos y ocupados descienden, el paro es lo único que sube descontroladamente. Siguen saliendo estudiantes de las aulas sin un mercado seguro al que afrontar. Sigue habiendo gente en la calle a cambio de becarios ilusionados, o conformados, y nos siguen diciendo que es solo un mal sueño.
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